POOL DE INVERSORES: CóMO SUMARSE A UN PROYECTO INMOBILIARIO PARA ARMAR UNA "VAQUITA" E IR COMPRANDO M2

El precio de las propiedades acumula cuatro años de descenso, provocado por la crisis general de la economía argentina, las trabas a la compra de dólares y la inexistencia de créditos hipotecarios, que convirtieron a la compra de un inmueble en una misión imposible para gran parte de los argentinos.

Pero la tecnología permite una nueva variante para invertir en ladrillos y llegar, poco a poco, a la casa propia. O bien el ahorro en un activo en dólares y en cuotas mensuales. Una suerte de "Procrear 4.0" que permita a la clase media acceder (o al menos, acercarse) a una vivienda. 

Crowdfunding inmobiliario: qué es y cómo funciona

Cada vez más argentinos invierten en proyectos inmobiliarios para ir comprando metros cuadrados y preservar ahorros. A esta modalidad se la conoce como crowdfunding o financiamiento colectivo: cada persona compra una parte de una propiedad y cuando se venda o alquile obtiene una renta proporcional. Estas plataformas son cada vez más valoradas porque:

  • Son inversiones respaldadas en la economía real
  • Bajan las barreras de acceso a inversores minoristas
  • Permiten invertir desde montos pequeños, sin contratos, cuotas, ni interés
  • Dan la posibilidad de resguardar valor y generar una renta
  • Son desembolsos seguros: si no se obtiene una buena renta, se recupera el capital
  • Se pueden rescatar los fondos cuando uno desee

Una de esas empresas es Crowdium. Su presidente, Damián Lopo, plantea a iProUP que "el 90% de la población mundial no cuenta con u$s100.000 de patrimonio total, entre ahorros y activos, mientras que el 72% posee menos de u$s10.000".

"En la Argentina una propiedad mediana cuesta arriba de u$s100.000, por lo que solo 9% de los habitantes podría acceder. Ahí hay una falla, sobre todo en países sin financiamiento", completa.

Víctor Zabala, CEO de Sumar Inversión, otra firma de crowfunding inmobiliario, remarca a iProUP: "Antes, para empezar a invertir en ladrillos, lo mínimo era un monoambiente o una cochera. Ahora, estos sistemas democratizan las inversiones inmobiliarias, permitiéndole la entrada a cualquier persona", remarca a iProUP.

 

"Apostar a los ladrillos sigue siendo una buena alternativa para no perder poder adquisitivo, porque colocar la plata en un proyecto de pozo suma un plus, que es la revalorización en el tiempo: comprar al costo y salir a valor de mercado", explica Zabala.

Su empresa ofrece módulos o cuotapartes de un desarrollo (terreno y construcción de viviendas) a partir de u$s100 al MEP (unos $35.600) y realizar pagos hasta la finalización del proyecto en caso de que lo desee.

Concluída la obra (23 o 36 meses), es ofrecida en el mercado y se reparten los fondos de la venta entre los cuotapartistas de forma proporcional a lo que cada uno desembolsó incluyendo un beneficio que ronda el 30% en dólares.

También brinda un producto de renta fija atado al contrato de alquiler en dólares sobre una propiedad ya construida: cada inversor recibirá por mes parte del valor abonado por el inquilino, con una tasa fija del 5% anual en divisa estadounidense.

"Queremos que la gente vea esto como un sistema continuo de inversión y ahorro. Si alguien, al término de 10 años, logra reunir el valor de una propiedad, puede canjearlo por alguna unidad o retirar el dinero y comprar un departamento", asegura Zabala.

Por su parte, Crowdium se define como una plataforma para que personas que no tienen grandes ahorros compren metros cuadrados y logren una rentabilidad de hasta 12% anual en dólares.

"Ofrecemos un instrumento para que esos pesos que en Argentina se devalúan al 6% mensual sean invertidos en nuestros proyectos para acumular metros cuadrados y, posteriormente, recuperar el capital, las utilidades y volcarlo al pago inicial de una vivienda", indica Lopo. El proceso funciona de la siguiente manera:

  • Se pueden desembolsar desde $35.600
  • Cada dos o tres meses se suman opciones: edificio residencial, local comercial, oficinas, loteo o una propiedad en Vaca Muerta con renta petrolera
  • Los usuarios son propietarios de la cuotaparte del proyecto que elijan
  • Pueden invertirse hasta u$s2.000 sin costo, transfiriendo a una empresa registrada en la Comisión Nacional de Valores (CNV)

La plataforma posee 130.000 inversores registrados, que fondearon 23 proyectos por más de u$s25 millones.

"Estamos incorporando tecnología, como blockchain, Inteligencia Artificial y Big Data para dar respuestas automáticas y permitir el reconocimiento de documentos", resalta Lopo, quien anticipa que la firma está expandiéndose a Latinoamérica y EEUU.

Uno de los proyectos en los que pueden participar los usuarios de Crowdium

Crowfunding inmobiliario: cómo invertir en el exterior

Gonzalo Abalsamo, CEO de SimpleState, explica a iProUP que uno de los principales atributos de su plataforma es que llega al pequeño ahorrista con tickets que parten de los $10.000.

La empresa analiza diferentes opciones de inmuebles en cinco países antes de una adquisición. Una vez concretada, invitan a los ahorristas a invertir en base a diferentes propuestas:

  • Renta alquiler: apostar por una propiedad rentada en dólares, en Argentina o el exterior, y recibir cada mes una renta (tasa anual del 9% en dólares)
  • Retiro flex: ideal para inversores cortoplacistas, que desembolsan pesos, los dolarizan y pueden salir en 90 días (4% a 5% anual)
  • Renta final: ofrece renta en un período de 12 a 14 meses, esperando la venta final del inmueble y retirar su parte (9% anual)

"Somos un modelo de crowdfunding diferente, porque tenemos productos de corto plazo. Creemos que otras opciones a largo no les resultan atractivas al pequeño inversor, ya que no puede esperar mucho tiempo para recuperar su dinero", confía Abalsamo, quien añade que ya vendieron 18 proyectos.

Simplestate ofrece tres variantes para sus usuarios: renta alquiler; retiro flex y renta final, ofertas que varían de acuerdo al perfil del inversor

Invertir en ladrillos: cómo hacerlo con criptomonedas

"La nuestra no es una app de inversión, sino de ahorro", aclara a iProUP Gabriela Linares, cofundadora de Criptoladrillo, que permite comprar tokens atados al precio de este material y que funciona de la siguiente manera:

  • El usuario deposita pesos, adquiere tokens y realiza un acopio virtual
  • No hay un monto mínimo
  • Pueden comprarse fracciones de tokens
  • Se canjean los tokens por materiales de construcción

La plataforma conforma un índice interno en base a una referencia (variación de precio del ladrillo según tres organismos públicos como INDEC, Cámara Argentina de la Construcción y Ciudad de Buenos Aires y la lista de precios de los corralones). La actualización se realiza todos los meses para fijar el valor del token.

Por ejemplo, en enero el $CLAD (nomenclador del token Criptoladrillo) cotizó en $159, lo que equivale a 30% más que en agosto, cuando se lanzò la app. "El contexto genera la necesidad de pensar nuevas opciones de ahorro, porque hoy en Argentina está limitada la compra de dólares y los créditos no son accesibles para cualquiera", señala Linares.

La ejecutiva remarca que "la posibilidad que da la tecnología para fraccionar hace que surjan este tipo de opciones, para gente que no tiene casa o necesita hacer una reforma".

La plataforma ya cuenta con 1.000 usuarios. Apunta a sumar proveedores de todo el país y diversificar la oferta, incluyendo nuevos segmentos como electrodomésticos y decoración. También trabaja en una nueva funcionalidad para que las personas rescaten sus fondos cuando lo necesiten o puedan vender sus tokens.

Así, la tecnología ofrece varias herramientas para que invertir en ladrillos sea más fácil, tenga menos trabas y llegue a más argentinos.

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